Mi gran pasión es escribir y para escribir necesitas tener experiencias que contar y si quieres las puedes exagerar para que sean mas increíbles y mejor leídas. Mi problema fue que un dia me quede sin inspiración, sin esas cositas que se tiene en mente y que se podia escribir, y todo tenia sentido en parte, 1. porque no tenia experiencias que escribir, y 2. no tenia motivación para empezar los proyectos que tenia en mente y que llevaba mucho tiempo pensando hacerlo pero no los hacia porque no encontraba el tiempo para hacerlo y tenía miedo que fracasaran y que hay quede todo.
Un amigo cercano me contó acerca de una participación que él estaba por hacer junto a una ONG (Brigada de Voluntarios Bolivarianos del Perú), y que trataba sobre ayudar, conocer otras culturas ya que el programa en la que él estaba participando era de intercambio con Canadá; me pareció tan genial lo que él estaba apunto de comenzar y me alegré tanto por él, porque cosas como esas solo se presentan a pocas personas. Pasaron 6 meses, y me lo encontré denuevo y me contó cosas geniales que le habian pasado, y todo lo que decía eran cosas que me entusiasmaban a querer hacer lo mismo, y recuerdo claramente que lo ultimo que me dijo fue: "Quiero que tú también hagas lo mismo que yo hice" y me dije a mismo "¿Why not?", le respondi que me encantaría y me dio los datos de la ONG, creo que fue en ese momento donde me nació el entusiasmo y la desesperación de hacer ese programa con el fin de tener experiencias que contar, y talvez en lo muy profundo volverme una persona no monotoma (salir de mi rutina y comenzar a colorear el paisaje gris). Tuvo que pasar 1 año para poder verme junto a otros 9 jóvenes peruanos más, teniendo una reunión para darnos la bienvenida al programa "Jóvenes Lideres en Acción " y luego pasar de ser solo 9 peruanos a ser 17 jovenes voluntarios (entre Peruanos y Canadienses) en camino a un pueblito llamado Palca. Fue un reto para todos el superar la barrera del lenguaje, ya que no todos dominabamos el inglés, me costó mucho aprender un nuevo idioma pero las ganas estaban y en menos de 2 meses de intensas prácticas ya podia comunicarme perfectamente con otros canadienses, y eso se lo agradesco a mi contraparte y hermano canadiense Alex, ya que la enseñanza entre ambos fue mutua y mi experiencia fue la mejor en gran parte gracias a él. No habia un solo momento en el que no hubiera problemas, pero todo lo solucionabamos paso a paso y dia por dia, la meta del programa en Palca era construir cocinas mejoradas y refrigeradores naturales a las personas que realmente lo necesitaban y que no estaban en la situación económica de poder mantener ese gasto; pero antes de comenzar a construir necesitabamos un material especial que eran los adobes, nos pasamos 1 semana y media picando tierra, pisando barro, subiendo montañas para sacar la paja, botando piedras, moldeando el barro preparado en las adoberas y de vez en cuando correteando a un chancho que se metia para comer la paja (porque no era nada facil obtener 3 costales de paja), a veces el clima no nos favorecia y nos mandaba una lluvia y teniamos que correr a tapar los adobes con plasticos, pero aún asi algunos se agrietaban por la humedad pero no nos preocupabamos porque luego haciamos más (Al final nos sobraron muchos adobes). El construir las cocinas y refrigeradores no era un trabajo tan fácil pero teniamos a un señor experto en el tema de construcción que todos llamabamos "maestro" (hasta ahora nose cual es su nombre), él nos ayudaba y nos daba las lecciones de construcción y dependia de nosotros si prestabamos atención a los pasos y construiamos sin errores, definitivamente la mejor experiencia que tengo es cuando termine de construir la cocina y la refrigeradora en una casa realmente pobre y que la dueña era una anciana de 98 años que se llama Esmelinda, una señora muy amabke que todos los dias me esperaba con su tazita de avena con leche y su pan con queso y que se siempre se preocupaba por saber si me sentia satisfecho, era una señora quechua hablante y vivía sola, su cocina era dos piedras y una par de fierros que hacian de parrilla, sus ollas estaban quemadas tanto adentro y afuera, el humo que salia era negro y llenaba todo el cuarto y eso era algo que ella siempre respiraba y sin contar las veces que se tenia que agachar para prender el fuego; trabaje totalmente feliz y sin cansancio para ver terminadas esa cocina y refrigerador, el último dia de trabajo, mientras colocaba la puerta en el refrigerador, Esmelinda se me acerco con un cuy en la mano y me lo queria regalar en forma de agradecimiento y le dije que no podía aceptarlo pero que me lo guarde para cuando regrese a verla, comenzó a llorar mientras me daba las gracias y el sentimiento que sentí en ese momento fue tan indescriptible, después de eso nada era normal para mí, ahora veo diferente las cosas, persivo de forma diferentes las cosas y sin duda alguna quiero sentir denuevo ese sentimiento que senti esa tarde, porque me hizo la persona mas feliz del mundo.
Pasé momentos geniales con mis amigos, fui a pescar en un rio y termine siendo llevado por la corriente, ayude en la chacra (granja) de una de las familias hospederas cargando bolsas grandes de cebolla china y lechuga, subi cerros por mas de 9 horas, tomé por primera vez mi té de apio y aprendí a hacer lo mas deliciosos ajis que probé, conocí a personas con historias extraordinarias y lloré al escuchar sus historias y tal forma reí con ellos.
Hoy estoy en Canadá haciendo la ultima semana de mi voluntariado y realmente me asusta la idea de decir adiós y saber que nunca más vere a algunas personas con las que compartí mis ultimos 6 meses, pero a la misma vez estoy tan emocionado de ir a casa y contar a mi familia todo lo que viví, y poner en práctica todo lo que aprendí.
Mi amigo tenía razón cuando me decía que hacer un voluntariado significaba ayudar a otros, pero omitió la mejor parte de todas, que el hacer un voluntariado era aprender de uno mismo y del resto. No soy la misma persona que fui por la mañana del 6 de Julio del 2014 (día que comenzo mi voluntariado), e aprendido tantas cosas de mismo durante todo ese tiempo y ahora me doy cuenta que antes estaba pensando mal cuando esperaba el momento exacto para empezar mis proyectos, cuando las cosas eran en verdad un tanto diferentes, ahora se que cada momento es un buen momento para empezar todo lo que quiero hacer.
El haber sido voluntario, me brindó los instrumentos para abrirme nuevas puertas y poder abrir totalmente puertas abiertas a la mitad y cerrar finalmente otras. Aprendí a tener lo suficiente de todo y utilizar mi todo para cumplir mis metas, y hacer todo lo que me hace feliz.
No solo eramos un grupo de jovenes Peruanos y Canadienses, sino un grupo de Jovenes Voluntarios movidos por el bichito de ayudar sin esperar nada.
Comenze mi camino como voluntario con las inmensas ganas de conocer nuevas historias y experiencias, y bueno si al llegar a casa después de haber terminado mi programa, me preguntan ¿Qué hiciste los últimos 6 meses? Tendré una respuesta segura y clara: " Conocí la mejor experiencia de todas, LA MÍA."
《Gracias amigos por estar ahi sienpre, los extrañaré mucho y espero que todo les vaya bien, hagan todo lo que ustedes quieran hacer y no lo que otros quieran. Levanten sus voces para protestar por lo correcto y sobre todo nunca dejen de ayudar a otros, apesar de que otros estén en sus contra. Las personas que gritan para imponer lo que quieren, lo hacen porque tienen boca; pero los que escuchan y hablan respetando a los demás, lo hacen porque tienen cerebro y corazón .》
"Empiézalo. No hables de eso, no lo planees, no quieras hacerlo. HAZLO. Poco a poco se dará forma. Y una vez que lo empezaste, no pares. Porque la vida es una sucesión de momentos y solo depende de ti, de cómo los vivas"
Juan Armando Taboada Garcia